Parto respetado: cómo recibir a los bebes de manera más respetuosa

¿Cómo y por qué recibir a los bebés de manera más respetuosa?

Durante muchos años se ha tratado al recién nacido bajo la consideración de que no sentía dolor y de que no era consciente de lo que pasaba. Los bebés nacían en un ambiente ruidoso, frío, lleno de personas y les separaban inmediatamente de su madre durante largo tiempo para introducirles sondas, succionar las secreciones, ponerles inyecciones, pesarlos, bañarlos y dejarlos en una cuna. Leboyer, ginecólogo y obstetra, en su libro “por un nacimiento sin violencia”, reflexionó ya en 1976 sobre la violencia intrínseca del nacimiento para el recién nacido.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) publicó que es necesario “Intervenir lo justo, asegurar la calidad de la atención y preservar las condiciones idóneas para que tanto el recién nacido como su madre puedan actuar de forma instintiva tras el parto”. Promoviendo una transición del bebé al mundo extrauterino suave, sutil y respetuosa, ya que según las investigaciones el recién nacido está desarrollado a nivel sensorial y puede sentir dolor o estrés.

¿Cómo podríamos recibir a los bebés de una manera más respetuosa?

  • Permitiendo un nacimiento sin prisas, dejando que el bebé descienda, rote y salga sin medicación para acelerar el proceso y sin tirones, ni kristeller, ni instrumental. Interviniendo sólo cuando sea estrictamente necesario.